El propósito fundamental en la vida de todos los animales es la reproducción para la continuidad de la especie. Algunos llevan este objetivo hasta sus últimas consecuencias, como es el caso de un arácnido que se desprende de su órgano reproductor durante el coito para aumentar las posibilidades de fecundación.
Científicos chinos y eslovenos han descubierto que los Nephilengys malabarensi machos se automutilan de este modo para que una mayor cantidad de esperma quede dentro de la hembra, taponando a su vez el órgano reproductor de ésta. De hecho, alrededor del 70% de los espermatozoides se introduce después de la rotura del palpo (equivalente al pene en las arañas macho).
Las consecuencias de este fenómeno no son sólo reproductivas, sino que además los arácnidos se vuelven más ágiles después de quedar castrados.
Compartir



Añadir nuevo comentario