Un grupo de científicos ha descubierto en Polonia que cuando la abeja reina es sustituida por una de sus hijas como jefa de toda la colonia, algunas obreras abandonan el cuidado de las larvas y comienzan a reproducirse.
A veces se establecen en el mundo animal curiosas relaciones entre depredador y víctima, en los que se pueden incluso intercambiar los roles. Una de ellas es la que existe entre las abejas melíferas asiáticas y los avispones que se alimentan de ellas. Lo más llamativo es que las primeras avisan a su agresor para que no le ataque, o este sufrirá las consecuencias.