Los elefantes del Parque Nacional de Gorongosa carecen de colmillos o los tienen excesivamente cortos, y la causa podría ser el "estrés" provocado por la masacre ocurrida en Mozambique hace poco más de dos décadas que redujo la población de elefantes de 2.200 ejemplares a algo más de setenta.
El Servicio de Flora y Fauna de Kenia ha colocado a diez elefantes unos collares que permitirán su seguimiento por satélite, con la intención de estudiar sus rutas migratorias y evitar así posibles conflictos con los humanos, así como prevenir la caza furtiva de estos paquidermos.
Hace unos días, NaturaHoy informaba sobre la matanza de elefantes en Camerún que alcanzaba los 450 ejemplares abatidos, a pesar de los cual el país africano no ponía medidas para acabar con esta situación. La reacción del Gobierno camerunés es ahora una realidad, ya que ha trasladado al parque nacional Bouba Ndjida a más de 100 soldados del Ejercito del país para tratar de frenar la caza furtiva de estos animales.
La matanza de elefantes en Camerún arroja otra cifra negativa. Tal y como ha publicado El País, una milicia, interesada únicamente en sus colmillos, sigue acabando con estos mamíferos en el parque nacional de Bouba N'djida, y, a pesar de que ya van 450 ejemplares abatidos, el país africano sigue sin tratar el problema como prioritario.