A veces se establecen en el mundo animal curiosas relaciones entre depredador y víctima, en los que se pueden incluso intercambiar los roles. Una de ellas es la que existe entre las abejas melíferas asiáticas y los avispones que se alimentan de ellas. Lo más llamativo es que las primeras avisan a su agresor para que no le ataque, o este sufrirá las consecuencias.