Se acerca San Valentín, fecha en la que los enamorados más tradicionalistas aprovechan para regalar a su pareja una flor con la que dar buena cuenta de su pasión. A ninguno se le ocurriría decantarse por la Amorphophallus titanium (conocida como 'Falo titánico' o 'Flor cadáver'); no sólo por la dificultad de encontrarla, sino por el indescriptible hedor que desprende.