El genoma más parecido al humano es el del chimpancé, puesto que compartimos entre un 95% y un 99% de la carga genética.Una investigación reciente, que ha implicado a laboratorios de siete países, demuestra que el parecido entre gorilas y personas es más significativo que lo que se creía.
A pesar de la lejanía entre unas personas y otras de diferentes continentes y la proximidad de los chimpancés, la diversidad entre las primeras es mayor. Es lo que señala un estudio de las universidades de Oxford y Cambridge, el Centre Pasteur du Cameroun, y el Centro de Investigación Biomédica de Primates.
Un grupo de científicos rusos ha dado vida a una planta a partir de unas semillas que se encontraban en la guarida de una ardilla a -7º a 38 metros de profundidad bajo el permafrost, una capa de hielo propia de regiones como Alaska y Siberia.
La planta en sí es una Silene stenophylla, y su regeneración ha sido posible gracias al cultivo de tejidos de las semillas. Después de un año en el laboratorio donde fueron cultivadas, los ejemplares florecieron dando lugar a sus propios frutos.
Echar un cable a uno de tus iguales cuando lo necesita es humano, pero también propio de chimpancés. Y es que un estudio ha corroborado que estos primates comprenden la ayuda que les requieren sus congéneres, y también pueden predecir sus intenciones de cara a proporcionar una mejor asistencia.