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La ballena negra, una nueva especie en la naturaleza

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Cuando creemos que ya no puede hacerlo, la naturaleza vuelve a sorprendernos ofreciéndonos un nuevo descubrimiento. Esperanzador y muy llamativo. Una nueva especie de ballena ha sido hallada en el Océano Pacífico. Así lo ha revelado un estudio publicado en la revista Marine Mammal Science.

Este nuevo grupo de cetáceos pertenece a la familia de los Zifios. Se caracterizan por la forma de su boca, similar al pico de los delfines. Su nombre procede del griego xiphos, que significa espada. Sin embargo, hay una característica que las hace únicas y las diferencia del resto de ballenas conocidas hasta ahora: son de color negro. De ahí que se las haya denominado como Karasu, que en japonés significa ‘cuervo’.

Para avistarlas, debemos viajar al norte de Japón, las islas Aleutianas o al Mar de Bering, pero no podremos encontrarnos con ellas en California como ocurre con otras especies de ballenas zifios. Según han observado los investigadores, es posible que la culpa de esto la tengan los tiburones: las cicatrices encontradas en la mayoría de ejemplares analizados sugieren que estos pudieron emigrar a aguas más tropicales huyendo de sus depredadores.

El estudio de las ballenas

El hallazgo es el resultado de una investigación comenzada en 2014 por un grupo de científicos internacionales. Aunque estas ballenas ya habían sido avistadas en alguna ocasión, no habían atraído la atención de los expertos hasta ahora. Según explica Erich Hoyt, coautor del estudio, “los balleneros japoneses conocían esta variante negra, pero no la consideraban una especie aparte”.

El punto de partida ha sido un estudio japonés en el que se analizaba si dichos cetáceos podían ser una variedad del zifio de Baird. Philip Morin, científico del Southwest Fisheries Science Center, y un equipo de investigadores tomaron esta hipótesis como inicio.

A partir de muestras de tejidos de ballenas recogidas del centro donde trabaja Morin, se observaron indicios de una posible nueva especie. Así, se reunieron nuevos ejemplares, tomados de distintos centros de investigación, museos e incluso de algún mercado japonés, ya que el zifio de Baird es una de las especies más capturadas en el país asiático. En total, se ha contado con 178 ejemplares de esta ballena para la investigación.

Tras las pruebas de ADN, se ha confirmado que podemos hablar de un nuevo grupo de cetáceos ‘karasu’, que presentan características propias que los diferencian del resto de zifios. A la vista de los resultados, Morin ha declarado que ‘es evidente que esta especie es muy rara, y nos recuerda lo mucho que nos queda por aprender acerca del océano’.

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