Portada » Curioso » El oso que vivió en Argentina hace 700000 años

El oso que vivió en Argentina hace 700000 años

0
Acciones
Pinterest Google+

Aunque su nombre oficial es Arctotherium angustidens, la mayoría lo conoce como oso de cara corta. Se trata de un animal ya extinto, que dominaba lo que hoy llamamos Argentina hace setecientos mil años. Hace unos meses, unos paleontólogos encontraron restos de un oso gigantesco en una cantera de piedra cerca de San Pedro. Se traga de un ejemplar de oso de cara corta. Los ejemplares adultos podían superar los cuatro metros de altura erguidos sobre dos patas y pesar hasta mil quinientos kilos.

Este ejemplar encontrado es un macho joven. Su peso ronda los ochocientos kilos y de él se han recuperado en un fantástico estado de conservación tanto su cráneo como su mandíbula. “Tiene colmillos de unos 6 centímetros de longitud que no presentan el desgaste típico de los animales que llegan a la vejez. Los colmillos son fuertes y puntiagudos, estaban preparados para desgarrar la carne de sus presas. Los molares estaban bien adaptados para destrozar los huesos de otros animales”, explica José Luis Aguilar, director del Museo Paleontológico de San Pedro.

“La excepcional preservación del cráneo y la mandíbula nos va a permitir hacer buenas tomografías para estudiar el cerebro y el oído”, confirma Leopoldo Soibelzon, investigador del Museo de La Plata y del Conicet, experto que trabaja con los restos hallados en San Pedro. Gracias a una reconstrucción podrán investigar si tenía buen olfato, equilibrio, buena vista o si trepaba a los árboles.

El oso más grande del mundo

El mismo Soibelzon ya encontró en 2011 al oso más grande del mundo, otro oso de cara corta pero de cuatro metros y medio de altura y mil quinientos kilogramos. Gracias a encontrar en buen estado su húmero pudieron calcular el resto del tamaño del cuerpo del oso, algo que no ha sido posible de conseguir en este descubrimiento reciente.

Los restos fósiles encontrado en San Pedro fueron hallados por trabajadores de la empresa propietaria del a cantera. Se encontraron a unos nueve metros de profundidad. Parece ser que la zona pudo ser en sus tiempo un pantano o un humedal. “Creemos que actuaba como una trampa natural. Los animales se acercaban a beber, en el caso del oso puede que a cazar, quedaban atrapados en ese piso barroso y no podían escapar” asegura José Luis Aguilar. En la zona ya han sido encontrados una docena de diferentes especies de animales prehistóricos.

Siguiente noticia

Un pájaro de 10 gramos puede recorrer 6000 kilómetros, ¿cómo?

Siguiente noticia

Fotografiando a la fauna local