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Juantxo López de Uralde: “Mientras haya vida, hay que luchar por defenderla”

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Un político verde. Un hombre combativo. Un ecologista. Un activista. Un idealista. Un salto sin red. Un bloguero comprometido. Un fundador de un partido político, Equo, del que es coportavoz y diputado por Álava. Una opinión autorizada sobre el cambio climático y otras amenazas medioambientales: lean y juzguen. Se llama Juan Antonio López de Uralde Garmendia (San Sebastián, 1963). Le conocen como Juantxo. Más juantxos en este mundo nuestro, por favor.

 

– ¿De verdad el aleteo de una mariposa puede cambiar el mundo?

– Para hacer una gran bola de nieve hay que tirar una pequeña piedra por la ladera. Muchas veces no ocurrirá nada, pero en algunas ocasiones un gesto pequeño puede ser el origen de grandes cambios.

– Usted fue director de Greenpeace España durante diez años y fundó en 2010 el partido Equo, del que es diputado por Álava. ¿Por qué eligió el camino del activismo ecologista?

– La urgencia de la crisis ecológica es grande. No nos queda mucho tiempo para dar la vuelta al actual estado de cosas. En este sentido considero que el ecologismo, entendido como la lucha activa para generar los cambios que permitan la convivencia del ser humano con su entorno, debe ocupar todas las trincheras posibles, y eso incluye también la política. La decisión de hacer ecologismo político viene en mi caso de la convicción de que en España hacía falta una opción política con un perfil nítidamente verde, y por eso me embarqué en impulsar un proyecto como Equo.

– ¿Cómo se puede cambiar el mundo, o al menos hacerlo más verde, desde la política?

– En las instituciones se están tomando cada día decisiones que afectan a las personas, la calidad de vida y el medio ambiente. Tenemos que estar ahí si de verdad queremos influir sobre ellas. Algunas tienen más visibilidad, como reclamar el cierre de una central nuclear como Garoña, y otras menos, como una discusión presupuestaria en un municipio, pero todas ellas son importantes. Estando ahí impulsando políticas verdes es una forma eficaz de cambiar las cosas.

«La urgencia de la crisis ecológica es grande. No nos queda mucho tiempo para dar la vuelta al actual estado de cosas»

– ¿Qué significó en su vida ejercer aquella alta responsabilidad en una entidad universal como Greenpeace?

– Greenpeace es una gran organización, con más de tres millones de socios en todo el mundo, independiente y muy comprometida en la lucha ecologista. Aprendí muchas cosas de mi etapa en Greenpeace, pero de quedarme con algo destacaría especialmente el compromiso que lleva a muchos de sus activistas a participar en acciones en defensa del Planeta. Como digo, fue una etapa muy importante en mi vida y guardo un gran recuerdo de la misma.

– Aún hay mucha gente –incluso primeros ministros– que niega el cambio climático, igual que la huella humana en la Luna. ¿Es un hecho cierto en términos absolutos?

– Afortunadamente cada vez menos gente cuestiona la influencia humana en el cambio climático. Las evidencias científicas son ya demasiado fuertes, y por eso el negacionismo ha bajado hasta sus mínimos. La ciencia es tan contundente como puede llegar a serlo en la afirmación de que el cambio climático es una realidad a la que debemos hacer frente de forma urgente.

– Hay todavía quien considera conceptos incompatibles el crecimiento económico y el desarrollo sostenible, ¿no?

– Lo cierto es que los actuales niveles de consumo de los países desarrollados llevan a una presión insostenible sobre el Planeta. Somos demasiados consumiendo demasiado, y los ciclos claves para la vida se están rompiendo uno tras otro. El crecimiento continuado sobre una base física finita (la Tierra) no se sostiene, y eso hace que sea urgente el cambio de modelo económico.

– ¿Cómo seducir a un electorado que prioriza el paro, es decir, el pan de sus hijos, antes que el cuidado de lo verde?

– En este caso la buena noticia es que el avance hacia una alternativa verde es también mucho más intensiva en lo que se refiere a la generación de empleo. Las alternativas verdes son mas intensivas en mano de obra. Pensemos, por ejemplo, en la energía: la solar o la eólica generan mucho más empleo que la nuclear por kilowatio producido. La agricultura ecológica crea más empleo que la industrial, y así sucesivamente. Lo que tenemos que hacer es un esfuerzo grande de comunicación, para que esta información llegue a la gente.

«Los actuales niveles de consumo de los países desarrollados llevan a una presión insostenible sobre el Planeta. Somos demasiados consumiendo demasiado»

– Hay quien piensa que vivimos en un momento de emergencia ambiental y social, que son dos caras de la misma moneda. ¿Usted también lo ve así? ¿Es la sociedad realmente consciente de ese estado de emergencia?

– Sí, estoy convencido de que la crisis ecológica y social son síntomas de los mismos desequilibrios de un sistema que no tiene en consideración ni las necesidades sociales ni ambientales. No puede haber sostenibilidad sin justicia social: ecología y equidad van de la mano.

– ¿De qué se siente más orgulloso tras tantos años dedicados a las políticas medioambientales?

– Son muchos años de luchas en cuestiones muy diversas. Quizás la batalla en la que más me he empeñado sea la lucha contra el cambio climático. Es una batalla de largo plazo en la que es difícil ver resultados concretos, pero si he de destacar un hecho destacaría el documento España 100% Renovable que elaboramos durante mi etapa en Greenpeace, que por primera vez puso en la agenda la posibilidad de un escenario energético basado al 100 % en las energías renovables.

– A ver, cítenos un Top 5 de los asuntos/especies que más le preocupen en la naturaleza ibérica. ¿Y en el mundo?

– Naturaleza ibérica: cambio climático, agua, especies exóticas invasoras, incendios y abandono rural. Globalmente: cambio climático, deshielo, destrucción de las selvas tropicales, sobrepesca y tóxicos.

– ¿Qué podemos hacer para que las ciudades sean más verdes, más naturales, más sostenibles?

– Lo más relevante es actuar sobre el tráfico, porque es lo que más incide en la degradación de la calidad de vida de las ciudades: hay que limitar el tráfico privado y dar prioridad a sistemas de movilidad alternativa. Afortunadamente cada vez ganan más espacio en la ciudad. Otras medidas imprescindibles son el impulso a las zonas verdes y un reciclaje intensivo de residuos.

– Cuéntenos brevemente su agenda para las próximas semanas. Así entenderemos cómo es la vida de un político medioambiental.

– Por desgracia hoy toda la agenda política está condicionada por Cataluña. En todo caso, para nosotros es relevante el proceso de elaboración de la ley de cambio climático, preservar la ley de protección de la biodiversidad de los ataques que está sufriendo y conseguir una transición energética hacia fuentes limpias como la solar.

«A veces tienes la sensación de que el problema es demasiado grande y te desborda. Pero en esos casos hay que volver a lo pequeño y valorar esos cambios que puedes conseguir»

– ¿Cree que hay suficientes medios de comunicación especializados en medio ambiente? ¿Hay bastantes periodistas medioambientales?

– No. Desde mi punto de vista hay poco espacio en los medios para el medio ambiente y muy pocos periodistas especializados.

– Dado que The Walking Dead –lo de los zombis en un mundo apocalíptico, ya sabe– es ficción, ¿qué tiene que ocurrir en la vida real para que nos tomemos más en serio esto de cuidar el planeta?

– Es una buena pregunta. Ya no sé si podemos hacer más cosas. Quien no se haya enterado de la gravedad de la crisis ecológica es porque no ha querido hacerlo. A veces preferimos huir de las malas noticias, y en cierto modo es comprensible, porque la gente está demasiado ocupada con su día a día. Pero si no miramos al entorno será difícil que salgamos de esta.

– Para terminar, una reflexión hacia los adentros. ¿Siente a veces que la protección de la naturaleza es una batalla perdida? ¿Tiene la sensación de estar ante un muro muy alto e infranqueable? Ahora que vuelven a estar tristemente de moda los muros y las fronteras…

– Muchas veces pierdes las fuerzas. Tienes la sensación de que el problema es demasiado grande y te desborda. Pero en esos casos –vuelvo a la primera pregunta– hay que volver a lo pequeño y valorar esos cambios que puedes conseguir, para no caer en la desesperanza. Mientras haya vida, hay que luchar por defenderla.

Textos: Quico Pérez-Ventana. Fotos: Equo

Juantxo López de Uralde , durante la campaña de las Elecciones Municipales 2015. Foto: Equo
Juantxo López de Uralde, durante la campaña de las Elecciones Municipales 2015. Foto: Equo
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