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Japón y la caza de ballenas

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La temporada de caza de ballenas en el océano Antártico ha empezado para Japón. Una caza a la que se opone la Comisión Ballenera Internacional (CBI), pero que Japón justifica con fines científicos. Se aspira a capturar en esta temporada a nada más y nada menos que 333 ejemplares de ballenas minke en el Antártico, según datos del Ministerio de Agricultura y Pesca. Se trata de la cuarta campaña ballenera del país nipón tras la suspensión temporal que fue llevada a cabo por una sentencia de la Corte Internacional de Justicia.

¿A qué viene esta caza ballenera? El Gobierno de Japón ha explicado que el objetivo es contribuir a la gestión y conservación de los recursos marítimos a partir del análisis del contenido de los estómagos de los cetáceos, cuyos resultados serán transmitidos a la CBI, como informan en EFE Verde.

Contra la caza de ballenas en Japón

Ya en el año 2014 la Corte de la Haya declaró ilegal las capturas de ballenas japonesas en el Antártico. ¿El motivo? Que no se ajustaba a los fines indicados por el Gobierno. Por ellos se ordenó su suspensión y Japón decidió reanudar las campañas de caza de ballenas, pero limitando sus capturas a un tercio de lo habitual. Por otro lado, la CBI también se opuso a este tope de capturas en la reunión que ha llevado a cabo este organismo en septiembre de 2018 en Brasil. Mientras tanto, Japón amenaza con retirarse de esa comisión internacional.

Antes de la prohibición, los japoneses capturaban en su temporada de caza un total de 850 ejemplares de ballena minke, cincuenta de ballena jorobada y otros cincuenta de rorcual común. Todos para fines científicos. Y no solo se capturan ballenas en el Antártico, Japón también hace estas campañas en el Pacífico Norte, en la costa septentrional del archipiélago nipón. Tanto la comunidad internacional como las organizaciones animalistas consideran este programa una pesca comercial encubierta, ya que la carne de estos ejemplares es vendida tras ser estudiada.

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