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La lluvia ácida, un peligro para la naturaleza

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La contaminación atmosférica acarrea diversas consecuencias que son muy perjudiciales para los seres vivos y el medio ambiente. La lluvia ácida es una de estas consecuencias.

La quema de combustible en las industrias, las centrales energéticas, los gases de los vehículos de motor, las erupciones volcánicas, los terremotos, los incendios naturales, los relámpagos, etc. son procesos que liberan emisiones de dióxido de azufre y óxido de nitrógeno. Aunque en menor medida, las explotaciones ganaderas intensivas también liberan amoniaco por la descomposición de la materia orgánica.

Estas materias contaminantes entran en contacto con la atmósfera y se oxidan, formando ácido sulfúrico y ácido nítrico. Ácidos que se disuelven al entran en contacto con las gotas de agua de las nubes y caen sobre nosotros en forma de lluvia ácida, niebla o nieve.

Consecuencias de la lluvia ácida

  •  Los océanos pierden biodiversidad y productividad al disminuir el pH del agua.
  • Los bosques tienen una gran concentración de metales y un bajo nivel de pH en el suelo, esto impide que la flora absorba el agua y los nutrientes que necesita.
  • En cuanto al patrimonio artístico, histórico y cultural, esta lluvia ácida está desgastándolo poco a poco.

Consejos de Iberdrola para evitar la formación de la lluvia ácida

Para reducir la lluvia ácida hay que reducir la contaminación, algo que requiere de un gran compromiso social, gubernamental y empresarial.

Iberdrola recomienda empezar por:

  • Filtrar y desintoxicar el agua que utilizan las fábricas antes de devolverla de nuevo a los ríos.
  • Reducir la emisión de gases contaminantes que produce la industria.
  • Favorecer la producción y el uso de energías limpias.
  • Disminuir el consumo de energía.
  • Potenciar el desarrollo de las nuevas tecnologías para crear energía limpia.
  • Plantar más árboles para que absorban la contaminación del aire.
  • Fomentar el uso de vehículos eléctricos y no contaminantes.

El grupo Iberdrola está comprometido en la reducción de emisión de gases contaminantes. Además, se ha comprometido a recortar sus emisiones de CO2 un 50% para el 2030 y ser neutro en carbono para el 2050.

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