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La naturaleza me hace disfrutar incondicionalmente

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Arkaitz estuvo durante dos años desarrollando su afición por la fotografía con una cámara compacta, hasta que en el 2006 adquirió su primera réflex. Su principal devoción es la macrofotografía. Desde Natura Hoy nos explica como a través de esta técnica refleja la imnensidad del paisaje y su composición.

NaturaHoy: Cinco palabras que definan tu fotografía

Personal, serena, sugerente, depurada y expresionista.

NH: ¿Cómo llegaste a este campo?

A pesar de convivir con la naturaleza desde pequeño, la fusión con la fotografía llegó gracias al interés por el fascinante mundo de los insectos, poco a poco hizo que fuera cambiando la visión del entorno que me rodeaba y me empujara a buscar bellos rincones durante instantes especiales de luz

NH: ¿Qué es lo que más te apasiona?

Lo que más me apasiona de la fotografía de naturaleza es el paisaje sin duda, ya que es aquello que me hace disfrutar de una manera incondicional. A menudo la fotografía únicamente es capaz de captar una pequeña parte de la esencia del lugar y lo que perdura es el recuerdo y la sensación de plenitud del momento vivido.

NH: Un proyecto relacionado con la naturaleza que te identifique y/o con el que participes a menudo.

Tengo la suerte de vivir en un enclave con una gran diversidad y riqueza paisajística, tanto en costa como en bosque y montaña, por lo que inicié el proyecto de reunir en una página web fotografías de alta calidad realizadas en la provincia de Vizcaya, recogiendo no sólo grandes instantáneas de lugares emblemáticos como Barrika o San Juan de Gaztelugatxe, sino que trata de ofrecer una amplia variedad de l de la mano de fotógrafos de la talla de Asier Castro o Rosa Isabel Vázquez, todo ello recopilado en la página web Rincones de Vizcaya (www.rinconesdevizcaya.com).

NH: La fotografía perfecta se la harías a…

A pesar de que mi incursión en el paisaje la podríamos definir como “fotografía clásica”, en la última etapa mi trabajo está tendiendo hacía una vía más monocromática, minimalista y sin oposición a la hora de incluir elementos humanos, por lo que la costa japonesa se adapta a la perfección a mis actuales inquietudes y sería mi escenario perfecto para recorrerla durante una larga temporada, sin embargo no podría sucumbir ante lugares simbólicos como el Olympic National Park o la Patagonia.

NH: Descríbenos tu paraje natural favorito

Creo que cualquier paraje tiene su encanto y únicamente hay que saber mirar para observar algo que sea bonito, aunque es cierto que para el ámbito fotográfico aquellos que aúnen diversidad compositiva y elementos dinámicos darán un mejor resultado, pero incluso en un paisaje anodino siempre que se den unas determinadas circunstancias se puede transformar en algo espectacular. Siempre he opinado que la costa es más sencilla y más agradecida a la hora de fotografiar, pero me quedo con el misticismo y la magia que trasmiten los hayedos trasmochos que tenemos en Vizcaya.
 
NH: Tienes un deseo para salvar la biodiversidad del planeta. ¿Qué pedirías? (Una medida que llevarías a cabo para mejorar nuestro medio ambiente)

Soy de las personas que piensan que con poco se consigue mucho y que es el esfuerzo individual el que terminará logrando los cambios sustanciales para la conservación de la biodiversidad del planeta, por lo que potenciaría la educación por el medio ambiente desde la infancia así como la inculcación de unos valores que antepongan los intereses medioambientales a los personales o que en su defecto minimicen la agresión, aunque son los órganos competentes los que deberían optar por adoptar medias al respecto a través de las energías renovables y aquellas que favorezcan la conservación del planeta.

NH: ¿Cuál ha sido el mayor espectáculo natural que has presenciado?

Cada lugar y cada momento se viven de forma diferente, es casi imposible quedarse con un instante pero me vienen a la mente dos momentos, un atardecer en Las Bárdenas Reales que se alargó y terminé mirando ensimismado al estrellado cielo mientras buscaba estrellas fugaces o una jornada recorriendo un Monte Santiago rebosante de niebla como nunca lo había visto en la que ni el agua, ni la nieve me impidieron estar todo el día fotografiando y llevarme la serie más especial que poseo, la cuál ha servido para sacar mi visión más artística del paisaje de naturaleza y que espero poder compartir pronto.

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