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En las comidas, sal y un poco de plástico

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Comer sano es cada día más difícil. Los alimentos son los principales afectados por la contaminación de nuestro planeta y esta llega a todos sus rincones. Uno de los últimos alimentos contaminados es la sal de mesa, en la que se han descubierto restos de plásticos. Sí, esa con la que damos sabor a los platos casi a diario.

Así no es de extrañar que cada vez sean más frecuentes los casos de enfermedades graves como el Cáncer en personas con una vida sana. Y es que consumimos un pequeño porcentaje de toxinas a través de nuestra comida. Puede sonar alarmista, pero el caso de la sal de mesa recientemente descubierto por grupos ecologistas en colaboración con la comunidad científica habla por sí solo: la sal de mesa marina contiene ya microplásticos.

Según tres investigadores del Departamento de Ingeniería Química de la Universidad de Alicante, “los plásticos se han colado ya en la sal que producen las salinas marinas y que llega a la mesa de los consumidores”. Los resultados vienen de una serie de análisis realizados para una publicación en Scientific reports, de la revista Nature, en la que se hicieron pruebas a las aguas de todo el litoral español que mostraron que todas ellas contienen plástico en diferentes concentraciones, en su mayoría tereftalato de polietileno (PET, el 83,3 % del total), polipropileno (PP, el 6,7 %) y polietileno (PE, el 3,3 %), este último es el que se usa en los plásticos que unen las latas de refrescos y que tantos problemas acarrean también para la fauna marina que se enreda en ellos.

Comemos plástico

En un consumo de sal medio de un máximo de 5 gramos diarios, la recomendación de la OMS, podemos llegar a consumir 510 micropartículas. Pero eso no es todo, ya que la sal es solo uno de los últimos afectados por este problema y también ingerimos plásticos a través de otros productos del mar como los mejillones.
El caso no tiene una solución fácil. Los plásticos tardan siglos en degradarse de forma natural y pueden absorber otro tipo de contaminantes existentes en su medio ambiente incorporándolos a la cadena alimenticia.

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