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No, las hienas no son hermafroditas

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Carroñeras, depredadoras e incluso feas. Hasta ahora estos eran los adjetivos más comunes cuando se hablaba de las hienas. Y es que la película de El Rey León poco bien le hizo a este mamífero salvaje. Lo que no quedaba claro hasta hace poco era su forma de reproducirse. Pero no, las hienas no son hermafroditas, pese a lo que muchos pudieran pensar. Este hecho ha tenido en vilo y ha sido objeto de estudio de investigadores y científicos durante mucho tiempo.

La razón por la que se pensaba que las hienas eran hermafroditas era principalmente por el desarrollado aparato reproductor de la hembra. “La hembra tiene un clítoris totalmente eréctil, tan elongado como el pene de un macho”, explica Kay Holekamp, zoóloga que ha estudiado durante más de 25 años el comportamiento de estos animales. Hablamos específicamente de la hiena moteada (Crocuta crocuta, la más conocida de las cuatro especies africanas). Es decir, la apariencia de su órgano sexual es más parecida a la de un seudopene que a la de una vagina. Sus funciones son iguales a las de cualquier otra especie: orina, copula y da a luz.

Aún no está claro a qué se debe este hecho, pero según el biólogo francés Léo Grasset, puede tratarse de la selección natural. La hembra desarrolló esta parte de su cuerpo para imitar al macho y reducir así los conflictos entre ambos sexos. Simple supervivencia.

Además de esta peculiaridad, su aspecto físico no ayudaba tampoco a disipar las dudas de los expertos. Las hienas hembras son más agresivas y más grandes que los machos. Podría decirse que dentro de la pareja es la dominante.

Las pruebas

Tal es la confusión que ha habido durante años que aún existen pruebas de ello. En 2010, los cuidadores de un zoológico japonés llevaron a cabo un estudio experimental para demostrar esta teoría. Durante cuatro años intentaron aparear sin éxito a Kami y Kamutori, dos hienas macho. Se resignaron cuando, tras varios exámenes hormonales, vieron que la pareja nunca podría tener descendencia. Llegaron hasta este extremo porque la vida sexual de las hienas no es nada fácil. Las hembras de hiena moteada complican esta tarea debido a su físico y su comportamiento.

De hecho, en algunos museos todavía podemos ver en exhibición ejemplares de hienas hembras que se describen como machos, cuando en realidad no lo son.

¡Seguro que la próxima vez que vayas a un museo prestarás mucha más atención!

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