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Víctor J. Hernández: “El lobo nos sumerge en el mito y la leyenda”

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El lobo, una especie tan mítica como fundamental en el desarrollo de la comunidad biológica. Todo un halo de historias rodea a este mamífero tan querido como temido. Su conservación es fundamental y debemos protegerlo para que siga aullando en la naturaleza. El libro ‘Encuentros con lobos’ de Tundra Ediciones y editado por Víctor J. Hernández nos habla de eso y mucho más. En él, 38 naturalistas e investigadores relatan anécdotas y recuerdos protagonizados por lobos. En NaturaHoy hemos querido charlar un ratito con Víctor, para que nos hable de este libro y de los lobos.

– ¿Por qué esa pasión por el lobo?

Porque el lobo trasciende la dimensión biológica, ya de por sí apasionante en esta especie, y nos sumerge de lleno en el mito y la leyenda. Y además, como un espejo de la noche de los tiempos, nos devuelve el reflejo de nuestro origen, de nuestros miles de años de evolución en la Naturaleza salvaje como animal social, que como él se organizó en pequeños grupos y con él compitió primero y se asoció después en busca de la supervivencia.

– ¿Por qué es tan necesaria su presencia en nuestros ecosistemas? Más allá de nuestro deber de conservar cualquier especie amenazada, por supuesto.

Como especie clave, en este caso apical, como superpredador situado en el centro de las redes tróficas de los ecosistemas que habita, la desaparición del lobo produce drásticas modificaciones en cascada en el funcionamiento de la comunidad biológica, que afectan incluso a la estructura de la vegetación y el paisaje. Hasta el punto de que hoy se habla de ecosistemas vacíos o incompletos por la falta de los grandes predadores. No solo ejerce la selección natural a través de la predación directa, sino que su sola presencia influye en la conducta y el uso del espacio por parte de las especies presa y otros predadores menores, lo cual influye a su vez en la presión de los mismos sobre sus fuentes de alimento. Apenas estamos comenzando a darnos cuenta ahora de las complejas redes de interacción dependientes de los grandes carnívoros y del lobo en particular. Y del enorme impacto, mucho mayor del que se creía, que su desaparición provoca en los ecosistemas.

“La desaparición del lobo produce
drásticas modificaciones en cascada
en el funcionamiento de la comunidad biológica”

– ¿Cuáles son sus principales enemigos?

La ignorancia, la superstición, el prejuicio, los intereses económicos y de poder y la manipulación informativa. Y la incompetencia e irresponsabilidad, cuando no directamente animadversión y persecución, por parte de los gobernantes.

– ¿Se mantiene la leyenda negra del lobo en España?

Se mantiene y se acrecienta por la desinformación premeditada y el eco que se le da a los prejuicios e infundios sin contrastar por parte de una prensa regional más pendiente del amarillismo y del servilismo a los caciques locales interesados que hacen bandera contra el lobo, que de informar objetivamente a los ciudadanos.

– ¿Ha visto el documental Los ojos del lobo, de Amigos del lobo de Sierra Morena? ¿Qué opinión tiene al respecto?

No he tenido aún ocasión de verlo. Pero que esté firmado por Víctor Gutiérrez Alba es garantía de una obra de calidad e implicada en la conservación del lobo. 

– Un recuerdo de aquel documental de El hombre y la tierra sobre el lobo. ¿Hubo un antes y un después?

De los cinco documentales de la serie dedicados al lobo, aquel que se tituló sencillamente “El lobo”, el del acoso a la camada de lobeznos por la partida de caza en venganza por la lobada, quizás sea el film que más ha logrado en toda la historia audiovisual internacional vincular emocionalmente al espectador con la especie. Y además impulsó incontables vocaciones de esforzados defensores del lobo. 

– ¿Y las producciones audiovisuales de Gerardo Olivares?

Admiro su trabajo. Es para mí uno de nuestros grandes directores actuales, con una forma muy original de contar y transmitir a través de sus películas. Estoy convencido de que haría una tremenda versión cinematográfica de la novela “La presa de hoy”, de Dave Langlois (Tundra Ediciones, 2016), que parece escrita para ser rodada con su personal estilo.

Portada de 'Encuentros con lobos'.
Portada de ‘Encuentros con lobos’.

– ¿Está suficientemente protegida la especie por las administraciones públicas de nuestro país?

Todo lo contrario. En el sur, en Sierra Morena, se han acordado del lobo cuando se da por virtualmente extinguido. En cuanto al norte, la Junta de Castilla y León ha autorizado la matanza de 429 lobos en cuatro años al norte del Duero, y siguen dando “autorizaciones excepcionales” al sur del gran río, que rondan las 50 cada año. El Gobierno asturiano da autorizaciones y realiza “controles” letales de lobos incluso en época de cría, dando apenas información sobre cifras. El Gobierno de Cantabria sigue autorizando batidas y la Xunta de Galicia ordenando “controles poblacionales”. Y el Gobierno de España sigue empeñado en presionar a la Unión Europea para conseguir que el lobo deje de ser especie protegida al sur del Duero. Es decir, que lo que tenemos en realidad es una situación de complicidad de las administraciones con los sectores antilobo. Si a todo esto sumamos que se ha estimado que por cada lobo abatido legalmente se matan ilegalmente otros seis, queda claro que de no revertirse la gestión actual, la supervivencia de la especie puede verse seriamente comprometida.

– ¿Beneficia a su protección el ‘turismo lobero’?

Si se desarrolla por profesionales con claro compromiso ético, que pongan siempre por delante el bienestar de la especie y procurando, además, que el beneficio económico quede repartido entre la población local, sin duda. Es, además, una vía directa para cambiar la percepción de los habitantes de las zonas loberas que aún mantienen prejuicios hacia la especie, para que comprendan que vale más el lobo vivo que muerto, aunque es preciso hacer comprender que el valor va mucho más allá de lo meramente económico. Sin embargo, el turismo relacionado con el lobo todavía está pendiente de regulación legal. Las administraciones no deberían dejar pasar más esta gran oportunidad. 

­– En Encuentros con lobos se narran 38 testimonios, ¿hay alguno especialmente significativo?

La verdad es que la calidad y la diversidad de las vivencias y las distintas ópticas y formas de narrarlas de los autores, hacen de este libro una obra que se disfruta de principio a fin, con una novedad, un sobresalto o una sorpresa a cada vuelta de página. Imposible destacar un solo único testimonio. Se mantiene una tensión narrativa constante, que, por lo que nos está llegando, hace que los lectores comiencen el libro y ya no sean capaces de parar hasta terminarlo. “Me lo leí de un tirón”, esa es la expresión más frecuente. 

– Nos ha encantado la portada. Cuéntanos, ¿a quién le debemos la misma?

Tanto la portada como las ilustraciones del interior están realizadas por Lluís Sogorb, uno de los grandes artistas de Naturaleza del país. Capaz de una minuciosidad realista que para mí lo convierte en el Carl Brenders ibérico.

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