Home»Aves»Más de 350 áreas importantes para las aves están amenazadas de destrucción

Más de 350 áreas importantes para las aves están amenazadas de destrucción

0
Acciones
Pinterest Google+

Las Áreas Importantes para las Aves y la Biodiversidad, más conocidas como IBA, son lugares de importancia internacional para la conservación de las aves del mundo y otros valores naturales, con más de 12.000 IBA identificadas en todo el planeta. Las IBA son la mayor y más compleja red global de espacios para la conservación de la naturaleza. Actualmente, 365 de las mismas, conocidas como “IBA en peligro”, han sido identificadas en 122 países y territorios por encontrarse en inminente peligro de desaparecer. Además, cerca de la mitad de ellas están protegidas legalmente, lo que subraya la necesidad de mejorar la gestión de las áreas protegidas.

“´IBA en peligro` es un punto de referencia para los gobernantes, las agencias de desarrollo, las convenciones internacionales de conservación y medio ambiente, los negocios y la sociedad en su conjunto para que actúen en prevenir que se pierdan estos espacios de importancia internacional o que sean agredidos”, explica Melanie Heath, directora de Ciencia, Política e Información de BirdLife International.

“Debemos trabajar todos juntos para mitigar estas amenazas, fortalecer la implementación de las leyes locales y nacionales, y que las políticas de salvaguarda medioambiental se apliquen al inicio de los escenarios de desarrollo en estos espacios, así como mejorar la gestión de estos lugares”, añade Heath.

Amenazas en todo el mundo

Algunos ejemplos de “IBA en peligro” son los bosques de tierras bajas de la isla de São Tomé, que están amenazadas por plantaciones a escala industrial, centrales hidroeléctricas y la caza ilegal; o el mar de Tasmania, entre Australia y Nueva Zelanda, un lugar de alimentación clave para muchas aves amenazadas a escala global y mamíferos marinos, donde la ingestión de restos de plástico se estima que es la mayor de todos los lugares del mundo.

En el caso de España, el informe incluye cuatro IBA: Marismas del Guadalquivir (Huelva-Sevilla), Monfragüe (Cáceres), Delta del Ebro (Tarragona) y Sa Conillera (islas Baleares), todas ellas incluidas en la Red Natura 2000. Sin embargo, la importancia de los valores por las que se identificaron y las amenazas que pesan sobre ellas, han provocado su inclusión en este informe. Por tanto, se hace necesario una importante mejora en la gestión, no sólo de estas IBA sino en todas aquellas con problemas de conservación para que se mantengan en un estado de conservación favorable.

Estas IBA españolas han sido incluidas en el listado mundial de las más amenazadas por los siguientes motivos:

Marismas del Guadalquivir: Actividades agrícolas como la expansión e intensificación de los cultivos, extracción ilegal de agua, ocupación de zonas de monte público, alteración del régimen hídrico, el uso incontrolado de pesticidas y la sobreexplotación de las aguas subterráneas, entre otros. El mal estado de conservación del río Guadalquivir, la caza furtiva, los atropellos de fauna, la presencia de especies exóticas, el turismo masivo e incontrolado en el litoral y la aldea de El Rocío.

Monfragüe: Importantes problemas con la gestión cinegética y el uso público. La sobrecarga ganadera, que reducido mucho la agricultura a favor de la ganadería. La masificación turística puede provocar molestias en las aves. En la periferia de la IBA hay importantes infraestructuras de comunicación construidas (autovía EX-A1) o proyectadas a corto plazo (AVE). También hay proyectados y autorizados parques eólicos en el límite de la IBA.

Delta del Ebro: La urbanización de áreas de vegetación natural, la creciente dotación en infraestructuras viarias lineales, la entubación de canales, las molestias del turismo a las colonias de aves acuáticas, la contaminación por productos químicos usados en campos de arroz, la polución industrial del agua del río, el plomo procedente de los cartuchos de caza, el descenso de los aportes fluviales de sedimentos debido a las presas del río Ebro, la eutrofización de las aguas (agricultura y vertidos urbanos sin depurar) y la proliferación de especies de flora y fauna exóticas invasoras, como el caracol manzana.

Sa Conillera: Proyecto de utilización del faro como hotel, lo que provocaría molestias irreversibles sobre las poblaciones de aves marinas.

El nuevo informe Áreas Importantes para las Aves y la Biodiversidad: una red global para conservar la naturaleza y beneficiar a la gente, lanzado en el Congreso Mundial de Parques de la UICN que se está celebrando desde el 12 al 19 de noviembre en Sidney, Australia, detalla algunos aspectos del trabajo del programa de IBA en las últimas cuatro décadas. Se ha demostrado que las IBA son extremadamente importantes: ayudan a focalizar los esfuerzos de conservación en lugares prioritarios, estimulan la designación de áreas protegidas en muchos espacios, como lo han sido con la declaración de las Zonas de Especial Protección para las Aves (ZEPA) de la Red Natura 2000 en España e inspiran la realización de extrapolaciones similares para otros taxones.

Según Octavio Infante, responsable del Programa de IBA de SEO/BirdLife, “las IBA han sido claves en la designación de las ZEPA, pero ahora queda pendiente la gestión de estos espacios para que sean beneficiosos no solo para las aves por los que se declararon sino también para la gente que los habita y que, a la postre, son los que realmente han conservado el espacio. Es fundamental evitar las amenazas que afectan estos espacios, como la destrucción del hábitat, las molestias humanas, los proyectos impactantes o los desarrollos desmedidos.”

“IBA en peligro” se solapa con al menos 56 Humedales de Importancia Internacional. La principal amenaza para estos espacios es el uso inadecuado del agua, las actividades recreativas y la agricultura. Además, estas valiosas áreas proveen de agua para uso humano y defensa frente a las inundaciones, además de sustentar las condiciones de vida de la gente que vive en su entorno.

Desde el comienzo del programa de IBA a finales de los años 70, BirdLife Internacional, a través de sus 120 organizaciones afiliadas, ha implementado estos objetivos a sus lugares de conservación en la práctica totalidad de los países y territorios del planeta, tanto en tierra como en mar. Así, el programa contribuye significativamente a la conservación de las aves y la biodiversidad, y se han designado cientos de áreas protegidas como consecuencia de su reconocimiento como IBA. De hecho, las IBA en sí han sido también reconocidas como espacios de gran interés, y gracias a ellas se han generado respuestas a un número de amplio temas ambientales, como la pérdida de hábitat, la degradación de los ecosistemas, el uso sostenible de los recursos y el cambio climático.

Siguiente noticia

El 8% del patrimonio mundial natural está en peligro crítico

Siguiente noticia

La lista roja de la UICN incorpora nuevas especies al borde de la extinción