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Mamá y Papá búho adoptan a unos polluelos en Oviedo

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No es una historia ficticia. Es un acontecimiento tan asombroso como real. Una pareja de búhos ha decidido ser padres de nuevo adoptando a dos polluelos de águila de apenas diez días de vida en el Zoo de Oviedo, ‘El Bosque. Las crías se encontraban al lado de un árbol, sin rastro de su nido y sin ninguna pista de sus padres. Alguien las llevó al zoo para que creciesen en libertad. La idea es apartarlas de todo contacto humano para que no sean mansas en un futuro, algo que preocupa mucho al Núcleo Zoológico.

Al llegar al zoo, las crías –que no reconocían a sus padres– pedían alimento a gritos. La mamá búho, Lluna, se posó encima de ellos para darles calor mientras el macho, Orión, les acercó comida. La hembra la troceó para dársela con facilidad a sus nuevos bebés. A este par de búhos, le habían retirado sus crías con cautela una semana antes. El motivo era el de dejar a los polluelos en su nido para alejarlos del hombre.

Los búhos no han rechazado a los polluelos, pero tendrán que aprender por ellos mismos a cazar y a ser independientes debido a que no tienen a sus padres biológicos para enseñarles.

El cuidador del bosque, Gonzalo Rubio, ha asegurado que el instinto maternal que tienen los búhos es casi infalible y más poderoso que el de los humanos, sin importarles la raza, el color y el tamaño. También, ha indicado que es una suerte que –siendo tan pequeñas– las quieran criar una pareja de búhos reales. El objetivo es que estas águilas crezcan fuertes y sanas para que el día de mañana se puedan defender en libertad sin problemas.

No es la primera vez que El Bosque se hace cargo de cuidar a criaturas salvajes. Desde su apertura en 2008, ha ayudado alrededor de 75 animales, desde águilas a otros tipos de aves. Casi siempre son víctimas de atropello. Las acogen para que –una vez criadas– regresen a su lugar de origen: la naturaleza.

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