Portada » Gente » ‘Zero Waste’, tu día a día sin residuos

‘Zero Waste’, tu día a día sin residuos

0
Acciones
Pinterest Google+

En lo que va de 2019, solo han acumulado alguna que otra pegatina de fruta, un trozo de cinta aislante que alguien trajo pegada a casa en un zapato y las etiquetas de una compra de ropa. ¿El resto? Compostado. Hablamos de la familia de Bea Johnson, nacida en Francia en 1974 y que se mudó a los dieciocho años a Estados Unidos. Ella es la autora del libro Residuo cero en casa –publicado en 2013 y traducido a 26 idiomas–, en el que cuenta cómo una familia estadounidense aprendió a vivir sin producir basura y la fundadora del movimiento Zero Waste, o lo que es lo mismo, residuo cero. Cuenta con más de dos millones de seguidores en sus redes sociales.

Movimiento Zero Waste

«Por definición, cuanto menos tienes, menos hay que almacenar, limpiar y mantener», explica Jhonson. Ella y su familia llevan once años siguiendo el movimiento Zero Waste. Cuentan con once botes en los que guardan los residuos de todo este tiempo. «Esto es un estilo de vida, no una llamada a la acción ecologista», asegura Bea Johnson, de 45 años. «Lo que predico, realmente, no es el reciclaje. Es no tener que llegar a él».

Bea Johnson explica que la transición no ha sido fácil, pero que ha encontrado el equilibrio. Para Johnson, el secreto son cinco pasos: rechazar lo que no necesita; reducir lo inevitable; emplear sustitutos para los plásticos de un solo uso; reciclar lo que no se puede rechazar, reducir o reutilizar; y compostar todo lo demás.

Los seres humanos generamos un kilo o kilo y medio de residuos cada día. Una cifra que llega a los 440 kilogramos anuales. Son residuos que llegan al vertedero sin posibilidad de ser reciclado. Casi media tonelada en envases de plástico, bricks, bolsas, latas, pilas, aparatos electrónicos, etcétera. Según un informe del Banco Mundial publicado en 2016, en todo el planeta producimos 1.300 millones de toneladas al año.

Siguiente noticia

Un cachorro de león blanco en Sudáfrica

Siguiente noticia

La conservación del chorlitejo patinegro en Galicia