16 abril 2024

Nuevas regulaciones europeas para proteger la salud: detalles sobre los límites actualizados de contaminación del aire

2 min read

Las instituciones de la Unión Europea han llegado a un acuerdo para endurecer los límites de contaminación del aire, lo que podría tener un gran impacto en la salud de los ciudadanos de la UE. Este pacto, alcanzado entre los gobiernos de los 27 países miembros y los representantes del Parlamento Europeo, establecerá los límites para los principales contaminantes atmosféricos, que cada año cobran la vida de unas 300.000 personas en la UE y aproximadamente siete millones en todo el mundo.

Xavier Querol, del Instituto de Diagnóstico Ambiental y Estudios del Agua, del CSIC, señala que aunque estos nuevos límites llegan con retraso, son motivo de satisfacción. La nueva directiva, que se espera esté lista antes de las elecciones europeas de mayo, se considera una continuación de la directiva madre de calidad del aire de 1996.

Esta nueva normativa tiene como objetivo reducir las concentraciones de contaminantes atmosféricos nocivos, principalmente provenientes de los escapes de los vehículos y las chimeneas. Los límites revisados se aplicarán a partir de 2030 e incluyen la actualización de los valores para los contaminantes más importantes, como las partículas PM₂,₅, las partículas PM₁₀ y el dióxido de nitrógeno (NO₂).

Por ejemplo, para las partículas PM₂,₅, el límite actual de exposición anual de 20 microgramos por metro cúbico se reducirá a 10 microgramos a partir de 2030, aunque la OMS recomienda un umbral de seguridad de 5 microgramos. Para las partículas PM₁₀, el límite actual de 40 microgramos se reducirá a 20, mientras que la OMS recomienda 15 microgramos. En cuanto al NO₂, el límite actual de 40 microgramos se reducirá a 20, aunque la OMS sugiere que debería ser 10 microgramos.

Estas medidas representan un paso importante hacia la protección de la salud pública y la reducción de los impactos negativos de la contaminación atmosférica en la sociedad. Sin embargo, aún queda trabajo por hacer para alcanzar los estándares recomendados por la OMS y garantizar un aire más limpio y saludable para todos los ciudadanos europeos.