Un total de 21 ejemplares de lince ibérico fallecieron en Andalucía el pasado año por distintas causas: siete de ellos por atropello (tres en la comarca cordobesa de Guadalmellato, dos en la población de Andújar-Cardeña, y otros dos en Doñana; otros seis por furtivismo; tres por peleas con otros animales; dos por causa de enfermedad (leucemia felina); y otros tres cuya causa de muerte no fue posible determinar.
De estos 21 linces muertos 16 fueron localizados en Sierra Morena y los cinco restantes en Doñana.
Parece que los esfuerzos y la inversión para la reintroducción del lince ibérico en Andalucía en los últimos años están dando sus frutos. El censo de 2011 arroja un dato esperanzador: 312 ejemplares, una cifra que triplica la registrada hace nueve años (un 13% más que en 2010).